Martes 21.09.2021 |

2021-06-29 13:59:34 | Locales

Maldito covid
“Puna en mi casa”
Nada se parece, todo crees que los sabes, hasta que de prontos como un verdadero traidor se instala en tu cuerpo por la espalda, no lo ves venir, no lo hueles ni lo puedes palpar, cuando un síntoma que puede ser parecido al de ayer te confundes y al otro día ese mismo salta a otra parte de tu cuerpo, algo raro percibes, sabes que puede ser él, si, él como el patailana lo percibes y a pesar de la tremenda medianera que hiciste este ya entro sin golpear y ni avisar.
Un encuentro de medio día de todos los sábados en flia. me estaba incomodando, una distancia de precaución me la propuse, pronto decido aislarme y tomar medidas, las dudas y los síntomas raros ya se hacían más presente, dolor de cabeza como un ataque de hígado no fue superado con buscapina, ésta siempre me hace bien y me recupera, pero esta vez no fue así, El dolor de cabeza como un apunamiento era la que se apodero de mi estado, pronto me llevo a la cama, la consulta médica a través de mis síntomas me piden aislamiento de mi persona y el resto de la flia. 
La atención de la profesional me indica que tendría Covid-19 y que debía esperar tres días para el hisopado, los síntomas continúan y la prueba del hisopado después de reiterarlo porque me daba negativo, la insistencia mía y la excelente predisposición de las enfermera lo vuelven a realizar hasta que dio positivo, (hasta en esto es maldito este virus) nos estaba engañando.
El regreso a casa se instala en uno mil preguntas, no vamos a negra que a pesar de tener mi primer dosis de vacuna el miedo está, los síntomas se acentúan y el malestar es muy feo, la prueba de saturación de oxígeno en un momento me pone en una situación que no quería llegar, 89 es un numero bajo y me piden desde el COE que me llegue a la clínica, el miedo se agiganta, digo; de esta no salgo, hago fuerza y me quedo en cama, trato de relajarme y respirar tranqui y bien, me compran un inhalador por la congestión y comienzo a respirar bien y la saturación se va a 96 este es un numero óptimo.
El seguimiento de los profesionales del COE a través del teléfono es excelente, (un millón de gracias) supero no ir a la clínica, hago el reposo como me lo establecen y comienzo a superar con los remedios el mal estar, de pronto me doy cuenta que no tengo gusto y olfatos, hasta hoy presentes, gracias a Dios el bordo por el momento lo pase.
Bombardeo de optimismo
Desde las distintas redes, desde distinto lugares hay mensajes de aliento, de preocupación por mi recuperación, esto me dio mucha fuerza, gracias a mis hijos, familiares, amigos, vecinos a los chicos del COE excelente, sin palabras y ni hablar de mi querido Villa Castelli que fueron permanente ese aliento, mil gracias, infinitamente gracias
Solo sé que pude superar esto gracias a un montón de elemento que nos moviliza como ser humano, nos cuidemos, seamos solidarios, no todo pasa en el consumismo, todo está en la vida misma por disfrutar esas pequeñas cosas, solo es una pausa en la vida y una prueba del destino que nos toca vivir hoy y ahora mismo. Solo quiero darles un abrazo a todos, mil gracias!
Texto; Luis Lobos